Presupuestos que tardan semanas
El presupuesto de una obra o de un pedido grande sale cuando ya no hace falta. Mientras, el trabajo se lo lleva otro.
Presupuestos que tardan semanas. Papeles que frenan entregas. Contactos que se pierden entre el correo y el WhatsApp. Si te suena alguno, es justo lo que arreglo.
Se abre WhatsApp. Te contesto yo, no un comercial.
Da igual a qué te dediques:
Casi siempre es uno de estos tres:
El presupuesto de una obra o de un pedido grande sale cuando ya no hace falta. Mientras, el trabajo se lo lleva otro.
Fichas, certificados, partes. Documentos que se rehacen una y otra vez, y cada entrega parada esperando a que estén.
Llamadas, correos y WhatsApps que nadie apunta. Cada contacto perdido es dinero que ya era tuyo.
Si uno de estos tres te ha hecho asentir con la cabeza, sigue leyendo.
Sin proyectos eternos ni facturas sorpresa. El precio lo sabes antes de empezar.
Me siento con tu equipo, mido cuánto te cuesta ese proceso en horas y en euros, y te digo exactamente qué haría yo con él. Te lo llevas por escrito, decidas lo que decidas.
Monto un sistema que hace el trabajo pesado y formo a tu gente hasta que lo usa sin mí. No me voy hasta que tu equipo lo lleva sin mí.
Si quieres, sigo cerca: el proceso queda vivo, medido y mejorando cada mes. Lo dejas cuando quieras.
Los números los valida siempre el cliente antes de publicarse. Por eso aquí no verás cifras infladas: verás huecos, hasta que me dejen rellenarlos.
El presupuesto de una obra tardaba una semana en salir. Ahora sale en dos horas, y lo revisa partida a partida la misma persona de siempre.
Ver el caso completo →Cada contacto que entra por la web o por teléfono queda apuntado y con seguimiento. Ninguno vuelve a perderse por el camino.
PENDIENTE: número validado de contactos recuperadosProyecto en marcha: la documentación que acompaña a cada pedido pasa de hacerse a mano a salir sola, con revisión del equipo antes de enviarse.
PENDIENTE: permisos para nombrar al cliente — de momento, solo el tipo de empresaNada se envía ni se decide en tu empresa sin que alguien tuyo lo haya revisado. Precisamente por eso funciona.
Solo publico resultados que el propio cliente ha confirmado por escrito. Si aquí no ves una cifra, es porque aún no me han dejado enseñarla — no porque me la haya inventado.
Soy Fran [PENDIENTE: apellido]. Llevo [PENDIENTE: X] años diseñando y construyendo herramientas de trabajo, y hoy uso todo eso para una sola cosa: quitarles a empresas como la tuya el proceso que se les come las semanas.
Trabajo presencial: me siento con tu equipo, no detrás de una pantalla, y no desaparezco al entregar. Sin comerciales de por medio y sin letra pequeña.
No. Trabajo sobre lo que ya usas — tu Excel, tu correo, tu programa de siempre — y monto el sistema alrededor, sin tocar lo que funciona.
Esa es mi especialidad. La herramienta la maneja tu equipo desde el primer día. Y si no la entienden en una mañana, el problema es mío, no suyo.
El diagnóstico, una semana. La implantación, entre 4 y 6. Si alguien te promete lo mismo en dos días, desconfía.
Te lo digo tal cual y no hay implantación. El diagnóstico es tuyo igualmente, por escrito, y haces con él lo que quieras — también llevarlo a otro.
Se quedan en tu empresa. Firmo contrato de confidencialidad y de tratamiento de datos antes de ver un solo papel.
No. Soy yo. Cuento con algún colaborador puntual cuando el proyecto lo pide, pero hablas siempre con quien hace el trabajo.
Mándame un WhatsApp y cuéntamelo. En una llamada de 20 minutos te digo si tiene arreglo y cuánto te está costando no arreglarlo. Sin compromiso y sin comercial de por medio: te contesto yo.