Automatizo el proceso que ahoga a tu empresa. Y lo dejo funcionando con tu gente al mando.

Presupuestos que tardan semanas. Papeles que frenan entregas. Contactos que se pierden entre el correo y el WhatsApp. Si te suena alguno, es justo lo que arreglo.

Se abre WhatsApp. Te contesto yo, no un comercial.

Foto pendiente
Fran trabajando en la mesa de un cliente

Voy a tu empresa, me siento con tu equipo y no desaparezco al entregar.

Da igual a qué te dediques:

  • Industria
  • Obra
  • Fabricación
  • Servicios
  • Distribución
El problema

No te hace falta «digitalizarte». Te hace falta que UN proceso concreto deje de comerse tus semanas.

Casi siempre es uno de estos tres:

Presupuestos que tardan semanas

El presupuesto de una obra o de un pedido grande sale cuando ya no hace falta. Mientras, el trabajo se lo lleva otro.

Papeles que frenan entregas

Fichas, certificados, partes. Documentos que se rehacen una y otra vez, y cada entrega parada esperando a que estén.

Contactos que se pierden

Llamadas, correos y WhatsApps que nadie apunta. Cada contacto perdido es dinero que ya era tuyo.

Si uno de estos tres te ha hecho asentir con la cabeza, sigue leyendo.

Cómo trabajo

Siempre el mismo camino. Tres pasos.

Sin proyectos eternos ni facturas sorpresa. El precio lo sabes antes de empezar.

01

Diagnóstico

1 semana · precio cerrado antes de empezar

Me siento con tu equipo, mido cuánto te cuesta ese proceso en horas y en euros, y te digo exactamente qué haría yo con él. Te lo llevas por escrito, decidas lo que decidas.

02

Implantación

4 a 6 semanas

Monto un sistema que hace el trabajo pesado y formo a tu gente hasta que lo usa sin mí. No me voy hasta que tu equipo lo lleva sin mí.

03

Acompañamiento

Mes a mes · sin permanencia

Si quieres, sigo cerca: el proceso queda vivo, medido y mejorando cada mes. Lo dejas cuando quieras.

Casos

Trabajo que puedo enseñar.

Los números los valida siempre el cliente antes de publicarse. Por eso aquí no verás cifras infladas: verás huecos, hasta que me dejen rellenarlos.

Irimak · Presupuestos de obra

El presupuesto de una obra tardaba una semana en salir. Ahora sale en dos horas, y lo revisa partida a partida la misma persona de siempre.

Ver el caso completo →
Empresa de servicios · Contactos

Cada contacto que entra por la web o por teléfono queda apuntado y con seguimiento. Ninguno vuelve a perderse por el camino.

PENDIENTE: número validado de contactos recuperados
Fabricante · Documentación · En curso

Proyecto en marcha: la documentación que acompaña a cada pedido pasa de hacerse a mano a salir sola, con revisión del equipo antes de enviarse.

PENDIENTE: permisos para nombrar al cliente — de momento, solo el tipo de empresa

El sistema propone. Tu gente dispone.

Nada se envía ni se decide en tu empresa sin que alguien tuyo lo haya revisado. Precisamente por eso funciona.

Ningún número sin validar.

Solo publico resultados que el propio cliente ha confirmado por escrito. Si aquí no ves una cifra, es porque aún no me han dejado enseñarla — no porque me la haya inventado.

Foto pendiente
Fran mirando a cámara, fondo de trabajo
Quién soy

El que te contesta es el que hace el trabajo.

Soy Fran [PENDIENTE: apellido]. Llevo [PENDIENTE: X] años diseñando y construyendo herramientas de trabajo, y hoy uso todo eso para una sola cosa: quitarles a empresas como la tuya el proceso que se les come las semanas.

Trabajo presencial: me siento con tu equipo, no detrás de una pantalla, y no desaparezco al entregar. Sin comerciales de por medio y sin letra pequeña.

Encaje

Para quién sí y para quién no.

Soy tu persona si…

  • facturas entre 900.000 y 2 millones de euros
  • el que decide eres tú
  • hay entre 1 y 3 personas atrapadas entre Excel, correo y WhatsApp
  • te ahoga UN proceso concreto y sabes cuál es

No soy tu persona si…

  • buscas «digitalizar la empresa» en general
  • quieres una app porque la competencia tiene una
  • esperas que el sistema lo haga todo solo, sin que nadie de tu equipo lo revise
  • necesitas un departamento informático, no un proceso resuelto
Preguntas

Preguntas que me hacen siempre.

¿Tengo que cambiar mis programas o mi forma de trabajar?

No. Trabajo sobre lo que ya usas — tu Excel, tu correo, tu programa de siempre — y monto el sistema alrededor, sin tocar lo que funciona.

Mi gente no es «digital». ¿Esto va a salir bien?

Esa es mi especialidad. La herramienta la maneja tu equipo desde el primer día. Y si no la entienden en una mañana, el problema es mío, no suyo.

¿Cuánto tarda?

El diagnóstico, una semana. La implantación, entre 4 y 6. Si alguien te promete lo mismo en dos días, desconfía.

¿Y si los números del diagnóstico no salen?

Te lo digo tal cual y no hay implantación. El diagnóstico es tuyo igualmente, por escrito, y haces con él lo que quieras — también llevarlo a otro.

¿Qué pasa con mis datos y los de mis clientes?

Se quedan en tu empresa. Firmo contrato de confidencialidad y de tratamiento de datos antes de ver un solo papel.

¿Esto es una agencia?

No. Soy yo. Cuento con algún colaborador puntual cuando el proyecto lo pide, pero hablas siempre con quien hace el trabajo.

¿Cuál es el proceso que te ahoga a ti?

Mándame un WhatsApp y cuéntamelo. En una llamada de 20 minutos te digo si tiene arreglo y cuánto te está costando no arreglarlo. Sin compromiso y sin comercial de por medio: te contesto yo.

Un mensaje basta. Sin compromiso.

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