Caso · Irimak — Presupuestos de obra

De una semana a dos horas.

El presupuesto de una obra tardaba una semana en salir. Ahora sale en dos horas, y lo revisa partida a partida la misma persona de siempre.

Foto pendiente
El equipo con un presupuesto en pantalla

El problema

Cada presupuesto grande costaba una semana de trabajo fino. Medir, pasar partidas, buscar precios, montar el documento, repasarlo. Una semana entera de una persona con criterio — y mientras tanto, el siguiente presupuesto esperando en la cola.

Y un presupuesto que tarda una semana no es solo una semana perdida: es una obra a la que igual ya no llegas a tiempo.

El proceso

No funcionó a la primera. Y esa es la mejor parte.

Con su material real. Nada de demos genéricas: se montó sobre sus mediciones, sus tarifas y su manera de presupuestar. Desde el primer día trabajaba con lo mismo que el equipo.

Al principio se equivocaba. Las primeras respuestas no siempre eran correctas. En vez de esconderlo, lo convertimos en el método: el equipo corregía, y cada corrección lo dejaba más fino.

Su gente al mando. Cada presupuesto lo revisa partida a partida la misma persona de siempre. El sistema propone; su gente dispone. Precisamente por eso hoy se fían de él.

La confianza no se instaló con el programa. Se ganó corrección a corrección.

Cómo trabajan hoy

Lo usa toda la casa. De administración a los técnicos: entra la medición, sale el presupuesto listo para revisar. Sin cambiar sus programas ni su forma de trabajar.

El impacto

Los números, tal cual.

1 semana2 horas
por presupuesto de obra — con revisión del equipo incluida

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